Hola equipo de Recursos Humanos, los saludo con mucho gusto, esperando que se encuentren muy bien. Hoy me gustaría hablarles de este tema que está de moda y nos tiene trabajando a mil por hora: “La Ley de Outsourcing“.

Como todos sabemos esta reforma se publicó en el diario oficial de la federación (DOF) entrando en vigor a partir del 24 de abril; y contiene cambios hechos a 7 leyes (Ley Federal del Trabajo; Ley del Seguro Social; Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores; Código Fiscal de la Federación; Ley del Impuesto sobre la Renta; Ley del Impuesto al Valor Agregado, y Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaria del Apartado B) del Artículo 123 Constitucional). 

Básicamente la reforma consiste en regular el outsourcing; ya que prohíbe la subcontratación de personal; aunque sí permite la subcontratación de servicios especializados o de ejecución de obras especializadas que no formen parte del objeto social ni de la actividad económicamente preponderante. ¡Sí! estoy segura que a estas alturas del partido muchos de ustedes tienen asesoría legal para entender a la perfección el camino que tomarán o ya tomaron en sus empresas. Si alguno de ustedes aún no ha leído el decreto con mucho gusto se los comparto. 

La reforma entra en vigor de manera inmediata y establece un plazo de 90 días naturales para hacer esta regulación.

En caso de que algunas empresas tengan esta subcontratación a través de un outsourcing deberán estar reguladas para finales de agosto; luego entonces, podremos tomarnos un respiro ya que para estas fechas estaremos más tranquilos habiendo cumplido con los mandatos de estos cambios en nuestra Leyes. 

Qué pasa si me retraso en tiempos o no cumplo con la Ley de Outsourcing; como todo en esta vida… Esto tiene una repercusión y en este caso son varias: sociales, legales y monetarias. 

El esquema de sanciones para este caso es hasta ahora uno de los más altos de la historia; si el empleados opera con tercerización ilegal; la empresa tendría que pagar hasta 50,000 UMAs que equivalen a 4 millones 481,000 pesos y esto hace el incumplimiento laboral más costoso de la historia para los empleadores. 

Además el congreso modificó el Código Fiscal de la Federación para equiparar la subcontratación de personal como un delito de defraudación fiscal, el cual se castiga hasta con tres años de cárcel. 

Estoy segura que hoy todos tenemos asesoría especializada para seguir cumpliendo con las leyes de nuestro país y se que todo esto implica mucho trabajo y grandes cambios para colegas; clientes y proveedores. Reconozco el gran trabajo que están haciendo y les deseo mucho éxito en este proceso. 

También te invito a leer mi nota: Resiliencia y adaptación al cambio

Saludos

Ninithzen Chávez