Para toda empresa, la atracción de los mejores candidatos a las vacantes que ofertan y su incorporación a la organización es un punto indispensable para la planeación estratégica de la compañía y la visión de su crecimiento.

Si el proceso de reclutamiento no se lleva a cabo de forma adecuada, se puede desaprovechar la oportunidad de ingresar a la empresa a una persona con un enorme potencial y talento para el puesto solicitado o, desde una perspectiva negativa, contratar a una persona con influencia negativa o con un talento no muy desarrollado que podría afectar el éxito de la firma.

Por ello, abordaremos un tema que toda empresa debe tener presente: la importancia del reclutamiento y su evolución a través de los tiempos.

¿Recuerdas cuando buscabas empleo revisando las vacantes en un periódico?

En la actualidad, las redes sociales, sitios web y portales de empleo son un modo más práctico y efectivo, pues gracias a la tecnología, el proceso de selección se ha facilitado enormemente. 

Pero, anteriormente, este tipo de herramientas no estaban presentes, por lo que la búsqueda de trabajo y, sobre todo, la elección de un candidato, eran una tarea un poco más compleja. 

Es importante mencionar este modelo, porque de ahí proviene lo que llamamos “Reclutamiento 1.0”: cuando para dar a conocer los puestos vacantes en una empresa, se realizaban publicaciones en medios masivos tradicionales (como el periódico, la TV o la radio). Este medio solía ser muy lento y costoso, pero ciertamente tenía un gran impacto y efectividad. 

Después llegó el “Reclutamiento 2.0”, que nació con la llegada del internet. A través de esta herramienta, los puestos comenzaron a ser publicados en blogs, los sitios web de la empresa y cualquier medio digital usado en esa época.

Este reclutamiento le hablaba al candidato, pero no tenía un feedback; al principio, solo era usado por aquellas con acceso a esta tecnología. Eso hasta que llegó el “Reclutamiento 3.0”, donde la mayoría de la población usa no solo el internet sino las redes sociales, que al día de  hoy son un boom para crear un impacto social.

Luego entonces, las redes sociales lograron establecer una comunicación bidireccional, donde el candidato también puede comunicarse con el reclutador; las redes sociales más usadas en esta fase eran Facebook, Twitter y LinkedIn (en los inicios de su introducción).

Este reclutamiento, al ser bidireccional, es un proceso muy activo donde si el candidato no es seleccionado por alguna razón (como no cumplir con los requisitos para la vacante o que la posición se quedará en stand by, por ejemplo), ambos pueden seguir en contacto para tener más éxito en el futuro. 

Y claro que, después del 3.0, viene el “Reclutamiento 4.0”, que es donde en los procesos buscan satisfacer las necesidades de la empresa y las de los posibles colaboradores. Esta se enfoca en ver de qué forma la empresa puede ayudarle a resolver sus deseos, intereses y necesidades. 

Hoy en día, basta con googlear sobre el tema y descubrir la evolución de los procesos de contratación: la forma en que se publicaba una vacante en el periódico vs. la forma en que hoy en día una startup pública una vacante en LinkedIn, lista para recibir el CV de forma instantánea para considerar al prospecto.

Sin duda, notarás una gran diferencia, porque entre todas las fases debieron existir diversos cambios en la empresa, los reclutadores, los candidatos y las formas de comunicación, entre muchos otros temas. 

El reclutamiento en la actualidad

Ahora, hemos llegado a un punto en el que se vislumbra un reclutamiento menos masivo, más inclusivo, libre de sesgos escolares y sociales, solo por mencionar algunos puntos, pues ahora se trata de un reclutamiento más enfocado en los valores, la misión y la visión de cada persona, e incluso su estilo de vida.

Este nuevo estilo de reclutamiento tiene vida propia: a través de él, se logra socializar y empatizar con los valores de la organización, la marca y hasta con los colaboradores que ya son parte de dicha empresa. 

Este reclutamiento integra a todos los anteriores y se vale del uso de la inteligencia artificial, de las redes sociales y hasta de los eventos que organiza la marca. Los futuros colaboradores se involucran con todo lo que ocurre alrededor y usualmente hacen match con la compañía gracias a que sus valores y los de la marca coinciden. 

Hoy en día, los candidatos suben contenidos más interactivos y atractivos a las plataformas (como un video CV o documentos personalizados que demuestran la personalidad, creatividad y capacidades del aplicante).

Además de conectar con su reclutador de forma más fácil y rápida, ahora el talento puede revisar a detalle las diferentes redes sociales de actuales colaboradores que comparten su vida en la empresa, para saber si están tomando la mejor decisión al postularse a la vacante.

Ahora, ya sabes la importancia de  llevar a cabo una planificación de reclutamiento y selección coherente a las necesidades de tu empresa. ¡Recuerda que el capital humano es el recurso más importante para lograr los objetivos de la misma!